domingo, 7 de octubre de 2012

Infarto.

Hoy acabó la exposición de mi gran amiga Maria José Romero titulada Infarto. Yo nunca he sido muy sensible a la pintura. Pero el otro día me paré un largo rato delante de un cuadro que me llamó la atención. Representa un electrocardiograma. Y ahí, pacientemente, esperé a que algo sucediera. No sabía bien lo que estaba esperando pero pensé que por lo menos, acabaría pensando algo de este cuadro. O tal vez podría decir porqué me gustaba. Y ahí, de la nada, me sucedió algo totalmente nuevo. Empecé a sentir. Pude sentir lo que se desprendía del cuadro. Una gran violencia, para empezar. Y como una pulsión de muerte, de destrucción, pero al mismo tiempo, se respiraba la pasión, que para mí es vida. Desde esta nueva perspectiva pude ver el resto de los cuadros, desde un ángulo nuevo. Y se me abrió un mundo.  Un mundo en el que la muerte y la vida bailan de la mano; en el que la sangre es sangre de vida y late con violencia dentro de la venas; en el que la sangre es de menstruación, de mujer; un mundo de pasión; el mundo de Maria José.

Las amigas de MJ.

"El balazo"



Maria José y yo.


Fotos de Kalyan Carter, menos la primera, que fue tomada el día de la inauguración.


Para terminar una anéctoda acerca del cuadro que sale en la primera foto.
Mamá (a su hijo): ¿Qué ves?
Hijo 1 (7 años): Un balazo.
Mamá: ¡Muy bien! ¿Y qué mas?
Hijo 1: Sangre. Son las venas. Sí, es un balazo y la sangre de las venas.
Mamá: ¡Muy bien!
Hijo 2 (3 años): ¡Claro que no! Es una mancha de pintura negra.

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